Si algo nos ha quedado claro es que la crisis tiene su origen en el descontrol especulativo que durante años a caracterizado al sistema financiero, facilitando la acumulación de riqueza en unos pocos bolsillos. Los efectos perversos del neoliberalismo salvaje genera desigualdades, propiciando que seamos las clases populares las que suframos la crisis. Los artífices de la crisis económica pretenden recortar derechos sociales y laborales conseguidos años atrás mediante la lucha obrera. La patronal, lejos de analizar las consecuencias que la falta de limites y control ha tenido sobre la economía, proclaman recortes de derechos, des regular más el mercado laboral, despidos libres y baratos, y la no intervención y control de la administración sobre los expedientes que presentan. Quieren carta blanca para hacer con los trabajadores lo que se les antoje, en busca de más beneficios sin más limitación que el nivel de avaricia que puedan tener. El capitalismo no pretende salir de la crisis, si no es reforzado. La economía no se organiza para satisfacer los derechos de las personas y las necesidades de los pueblos. Al contrario, personas y pueblos son sacrificados en nombre del capitalismo globalizado, con el permiso de una clase política burguesa al servicio del capital y no de sus representados.
En este escenario las clases populares necesitamos referentes sociales que unifiquen y guíen nuestras reivindicaciones laborales y sociales, para servir de contrapoder frente a los que pretenden aprovecharse de la situación de crisis y hacérnosla pagar a los trabajadores.
En este escenario las clases populares necesitamos referentes sociales que unifiquen y guíen nuestras reivindicaciones laborales y sociales, para servir de contrapoder frente a los que pretenden aprovecharse de la situación de crisis y hacérnosla pagar a los trabajadores.
Empecemos movilizandonos en la próxima manifestación comarcal en defensa del empleo, que tendrá lugar el jueves 26 de febrero, a las 19:00 horas, en la Plaça Marcet de Sabadell.