De todas las reformas que son necesarias realizar el gobierno del PSOE reforma lo único que no tiene relación con las causas que generaron la crisis económica. Ahora se quiere hacer pagar las consecuencias a los trabajadores para que el gran capital, la banca y los especuladores mantengan sus beneficios. El gobierno socialista, lleva su gestión como lo haría la derecha, PP, CIU etc. Aplica políticas regresivas y de contención afectando directamente a los servicios básicos públicos, en vez de realizar políticas de captación de ingresos combatiendo el fraude fiscal, la corrupción, la economía sumergida o los paraísos fiscales en el ámbito de Europa y mundial. En todo ello si que hay capacidad para la reforma y el cambio hacia una sociedad más social y justa, pero el mercado manda y los gobiernos se arrodillan. Son los comisarios del capitalismo. La ofensiva no termina con la reforma laboral, continuará con el ecopago de la sanidad, con la congelación de las prestaciones por desempleo, tocarán las pensiones, aumentaran la edad de jubilación. Nos jugamos la democracia, las políticas sociales, ahora toca coger conciencia, ser críticos con la información que nos llega del poder mediático. Toca movilizarse como cada cual entienda en el ejercicio de su responsabilidad, no hay intereses contrarios en las clases populares, a todos nos va lo mismo. Nuestras condiciones de trabajo y la de las generaciones venideras. Las movilizaciones no son parte final ni punto de llegada, formarán parte de nuestro futuro más reciente.
Un gobierno que se dice de izquierdas debería prestigiar a los trabajadores no agredirlos con su política, se han bajado los pantalones frente al poder económico especulativo. La mayoría de las peticiones de la patronal están recogidas en la reforma, la patronal lo sabía de ahí el poco interés en las negociaciones.
La reforma laboral potencia las agencias privadas de colocación con animo de lucro y entran en el sector público. La reforma abarata el despido pasando el improcedente de 45 a 33, que al final son 25 por que 8 los paga fogasa. Desaparece el despido nulo, el trabajador se verá en cualquier caso en la calle. Aumenta las causas por despido objetivo. La reforma busca un frente de obreros baratos sin respaldo sindical.
Un gobierno que se dice de izquierdas debería prestigiar a los trabajadores no agredirlos con su política, se han bajado los pantalones frente al poder económico especulativo. La mayoría de las peticiones de la patronal están recogidas en la reforma, la patronal lo sabía de ahí el poco interés en las negociaciones.
La reforma laboral potencia las agencias privadas de colocación con animo de lucro y entran en el sector público. La reforma abarata el despido pasando el improcedente de 45 a 33, que al final son 25 por que 8 los paga fogasa. Desaparece el despido nulo, el trabajador se verá en cualquier caso en la calle. Aumenta las causas por despido objetivo. La reforma busca un frente de obreros baratos sin respaldo sindical.