Desde el momento en que la crisis fue agravandose y extendiendo su afectación a toda la sociedad, comenzamos a ver como los sectores poderosos, el financiero y grandes multinacionales, responsables de la crisis, fijaron su objetivo en el ataque contundente a las condiciones sociales y laborales de las clases populares. El sector del auto, incapaz de sostener más tiempo los niveles de una excesiva producción se está reestructurando. Pero esta reestructuración, de los que más tienen, no pretende ser una reforma estructural para cambiar el patrón de crecimiento que lleve a un reparto más justo de los beneficios. Tampoco se va a reformar las normas y leyes que rigen al sector financiero, para que los bancos pongan el dinero al servicio de la sociedad, o para evitar que unos pocos se enriquezcan especulando con la complicidad de la clase política.
La reestructuración que se pretende hacer es la reforma laboral, el ataque directo a las conquistas laborales y sociales que tantos años costó conseguir. Los medios de comunicación, la mayoría de ellos privados al servicio del poderoso y de partidos políticos, no paran de publicitar esta reforma y tendremos que hacerle frente y le haremos frente movilizandonos, porque no solo nos afectaría a nosotros si no también a generaciones venideras.
En ESSA Palau llevamos un camino largo en nuestra particular crisis, agravada por una ya muy larga y pésima gestión de la dirección general, conocida en toda Catalunya sino en toda Europa, y
de un director de RR.HH que está llevando, desde que entró, a la plantilla al limite de lo que podemos permitir. Pretender despedir a casi la mitad de los trabajadores cuando llevamos 3 expedientes de suspensión a las espaldas (1 año de regulaciones), significando esto un tremendo esfuerzo colectivo de toda la plantilla, para conseguir la viabilidad de nuestros puestos de trabajo, solo tubo una única respuesta posible, la huelga.
El conflicto no se ha cerrado. El comité de empresa hemos solicitado información de las cargas reales, actuales y previstas de los próximos meses, así como una reunión para la semana que viene a la que nos están dando largas. Si la postura de la dirección no cambia, nuestra respuesta tampoco.
Las 4 secciones sindicales estamos de acuerdo en nuestros planteamientos. No aceptamos despidos. La semana que viene convocaremos asamblea general de trabajadores.
La reestructuración que se pretende hacer es la reforma laboral, el ataque directo a las conquistas laborales y sociales que tantos años costó conseguir. Los medios de comunicación, la mayoría de ellos privados al servicio del poderoso y de partidos políticos, no paran de publicitar esta reforma y tendremos que hacerle frente y le haremos frente movilizandonos, porque no solo nos afectaría a nosotros si no también a generaciones venideras.
En ESSA Palau llevamos un camino largo en nuestra particular crisis, agravada por una ya muy larga y pésima gestión de la dirección general, conocida en toda Catalunya sino en toda Europa, y
de un director de RR.HH que está llevando, desde que entró, a la plantilla al limite de lo que podemos permitir. Pretender despedir a casi la mitad de los trabajadores cuando llevamos 3 expedientes de suspensión a las espaldas (1 año de regulaciones), significando esto un tremendo esfuerzo colectivo de toda la plantilla, para conseguir la viabilidad de nuestros puestos de trabajo, solo tubo una única respuesta posible, la huelga.
El conflicto no se ha cerrado. El comité de empresa hemos solicitado información de las cargas reales, actuales y previstas de los próximos meses, así como una reunión para la semana que viene a la que nos están dando largas. Si la postura de la dirección no cambia, nuestra respuesta tampoco.
Las 4 secciones sindicales estamos de acuerdo en nuestros planteamientos. No aceptamos despidos. La semana que viene convocaremos asamblea general de trabajadores.
E. López