El poder del sindicalismo es fundamentalmente la capacidad de movilización de los trabajadores y la capacidad de intervenir en las negociaciones de nuestras condiciones de trabajo. Es la intervención de los sindicatos en el actual marco de negociación colectiva con los empresarios, lo que permite elaborar convenios colectivos e incidir en mejorar las condiciones laborales de la mayoría de los trabajadores. En España, con una afiliación del 17% del total de trabajadores/as, la mediación de los sindicatos beneficia a casi el 70% de los trabajadores a través de los convenios colectivos. En los países de mayor afiliación sindical, no sólo está más desarrollado el Estado del bienestar y los trabajadores tienen más derechos, sino que las desigualdades salariales son mucho menores. Por esta razón para valorar un convenio colectivo se ha de hacer pensando en que regula las condiciones de trabajo y salario de un colectivo amplio de trabajadores, puede que haya aspectos del mismo que se valoren negativamente en el ámbito de empresas grandes (con capacidad de acordar mejoras), pero positivos para empresas con poca o ninguna capacidad sindical y por tanto de negociación.
Este modelo de negociación colectiva es el que ha permitido ir mejorando las condiciones de trabajo y desde el poder político, títere de las recomendaciones de la gran patronal, grandes bancos y poder financiero (especuladores causantes de la crisis), pretenden eliminar este modelo de negociación y la incidencia de los convenios colectivos, sustituyéndolo por un modelo de negociación donde los trabajadores de cada empresa negocien sus condiciones de trabajo. En estos momentos la evolución salarial va en referencia al IPC del país (evolución de los precios), esto en condiciones normales garantiza el poder adquisitivo de los trabajadores a través de las cláusulas de revisión salarial que existen en los convenios colectivos, la idea del gobierno es referenciar por ley la evolución de las retribuciones salariales a las condiciones del momento de cada empresa, unas lo harán vinculando a la productividad y en otras a los beneficios.
La idea es buscar la competitividad de la economía española eliminando derechos laborales y sociales, así como la incidencia de los sindicatos en la negociación de las condiciones de trabajo, a favor de los gabinetes jurídicos sin más interés que el económico. Pero para todo esto los especuladores y la acomodada y burguesa clase política necesitan preparar el terreno.
Los trabajadores no hemos provocado esta crisis, pero si quieren que la paguemos e intentan por todos los medios desestabilizar la lucha de clase.
Cuentan con los medios de comunicación, la mayoría afines al PSOE, PP, CIU ETC... en manos de grandes grupos financieros, inmersos desde hace tiempo en una constante campaña contra el movimiento sindical que trata de desprestigiarlo ante la opinión pública. En la medida que vaya calando el mensaje será más sencillo realizar reformas y venderlas a la sociedad como bueno y necesario.
Solo hay que tener capacidad de análisis y ser capaces de ver, entre otras cosas, que la clase política nos quiere manipular como moneda de cambio para sus propósitos políticos, electorales y de poder, sabemos los trabajadores que luchamos por nuestros derechos que cuando salimos a la calle seremos criticados y cuando no salimos también.
Solo hay un camino para que el sindicalismo no deje de ser referente en una sociedad que quiera ser más justa y solidaria, y es la afiliación a los sindicatos. Donde el sindicalismo es más fuerte las condiciones laborales son mejores, los sectores con capacidad de movilización y organización sindical son los que mejores condiciones laborales tienen y precisamente es lo que quieren destruir.
No hay acción más consecuente con nuestra realidad de clase que la afiliación a los sindicatos, en nuestras manos esta el tema.
Este modelo de negociación colectiva es el que ha permitido ir mejorando las condiciones de trabajo y desde el poder político, títere de las recomendaciones de la gran patronal, grandes bancos y poder financiero (especuladores causantes de la crisis), pretenden eliminar este modelo de negociación y la incidencia de los convenios colectivos, sustituyéndolo por un modelo de negociación donde los trabajadores de cada empresa negocien sus condiciones de trabajo. En estos momentos la evolución salarial va en referencia al IPC del país (evolución de los precios), esto en condiciones normales garantiza el poder adquisitivo de los trabajadores a través de las cláusulas de revisión salarial que existen en los convenios colectivos, la idea del gobierno es referenciar por ley la evolución de las retribuciones salariales a las condiciones del momento de cada empresa, unas lo harán vinculando a la productividad y en otras a los beneficios.
La idea es buscar la competitividad de la economía española eliminando derechos laborales y sociales, así como la incidencia de los sindicatos en la negociación de las condiciones de trabajo, a favor de los gabinetes jurídicos sin más interés que el económico. Pero para todo esto los especuladores y la acomodada y burguesa clase política necesitan preparar el terreno.
Los trabajadores no hemos provocado esta crisis, pero si quieren que la paguemos e intentan por todos los medios desestabilizar la lucha de clase.
Cuentan con los medios de comunicación, la mayoría afines al PSOE, PP, CIU ETC... en manos de grandes grupos financieros, inmersos desde hace tiempo en una constante campaña contra el movimiento sindical que trata de desprestigiarlo ante la opinión pública. En la medida que vaya calando el mensaje será más sencillo realizar reformas y venderlas a la sociedad como bueno y necesario.
Solo hay que tener capacidad de análisis y ser capaces de ver, entre otras cosas, que la clase política nos quiere manipular como moneda de cambio para sus propósitos políticos, electorales y de poder, sabemos los trabajadores que luchamos por nuestros derechos que cuando salimos a la calle seremos criticados y cuando no salimos también.
Solo hay un camino para que el sindicalismo no deje de ser referente en una sociedad que quiera ser más justa y solidaria, y es la afiliación a los sindicatos. Donde el sindicalismo es más fuerte las condiciones laborales son mejores, los sectores con capacidad de movilización y organización sindical son los que mejores condiciones laborales tienen y precisamente es lo que quieren destruir.
No hay acción más consecuente con nuestra realidad de clase que la afiliación a los sindicatos, en nuestras manos esta el tema.